Energías renovables en Argentina: ¿cómo estamos hoy?

No es ninguna novedad que nuestro país es uno de los más atrasados en el uso de recursos renovables. Actualmente, tan sólo el 2% de la energía eléctrica generada proviene de energías alternativas y limpias. Afortunadamente, se están haciendo muchas cosas para revertir la situación. En esta nota de Nussocial hablamos sobre el estado actual de las energías renovables en Argentina.

energia-1


El concepto de energía renovable

Las energías renovables son aquellas que provienen de recursos naturales técnicamente inagotables (y a los que se puede recurrir de manera permanente). Su impacto ambiental es casi nulo en relación a la emisión de gases de efecto invernadero. Representan la alternativa más limpia para el medio ambiente y podemos hallarlas en la naturaleza en una cantidad ilimitada.Una vez consumidas, se pueden regenerar de manera natural o artificial.

Se consideran energías renovables la energía solar, la eólica, la geotérmica, la hidráulica y la biomasa (biogás y biocombustible). También puede incluirse en este grupo a la energía mareomotriz.

Si bien la energía solar es una de las principales- y más populares- fuentes de energía renovable, no es la única. Esto plantea el interrogante acerca de los otros tipos de energía que están disponibles en suficiente abundancia como para pensar que pueden ser una solución práctica a nuestras necesidades.

energia2

El caso de Argentina: breve repaso histórico

Desde la segunda hasta la tercera presidencia de Perón, la diversificación de la matriz energética (mediante la promoción de energías renovables) fue uno de los grandes objetivos. Sin embargo, la tendencia se abandonó con el golpe de estado, donde se aplicó una política de liberalismos económico, privatizando parte de la economía y sacando regulaciones, lo que complicó el desarrollo de energías limpias.

Más tarde, el mandato de Alfonsín (1983-1989) estuvo marcado por problemas económicos nacionales y regionales.La falta de fondos, combinado con la alta inflación, problemas sociales y un clima de inestabilidad general, dificultaron la creación y el éxito de programas para el desarrollo de energía sustentable.

Durante la presidencia de Ménem (1989-1999) se desregularizó el mercado, se privatizaron empresas estatales, y se eliminaron controles. Para resolver los problemas de escasez energética del país, y llegar al autoabastecimiento, se aumentó la extracción y explotación de recursos, mayoritariamente gas natural.

En esta época (prácticamente) no se avanzó con políticas de energías renovables, porque la inversión era a muy largo plazo y las empresas privadas no tenían suficientes incentivos.

Llegó la crisis del 2001, que dejó a la Argentina en una grave situación económica. La falta de capitales e inversiones impidieron la implementación de proyectos que buscaban expandir el uso de energías renovables.

Néstor Kirchner (2003-2007) sancionó varias leyes para promover las energías alternativas: la Ley N°26.123 declaró el interés nacional por el desarrollo de tecnologías de hidrógeno como combustible, y la Ley N° 26.190 estableció un compromiso a llevar al consumo de energía eléctrica de fuentes renovables a 8% para el 2016.

energia3

Finalmente, el gobierno actual emitió un decreto que destaca los beneficios y usos de las energías renovables en cuanto a cuidado del medio ambiente, seguridad eléctrica y creación de puestos de trabajo.

La proyección de la demanda energética es que a fines del 2018 haya un 8% de energías renovables y en el año 2025 el 20% de la demanda (10000 mega watts), la abastezcan las distintas energías renovables.

¿Cómo estamos hoy? El caso argentino

La situación actual de energías renovables en Argentina no es la más prometedora. Apenas el 2% de la energía eléctrica generada proviene de energías renovables. El principal origen se encuentra en los parques eólicos ubicados en la Patagonia y de las plantas fotovoltaicas al norte, además de algunas pequeñas centrales hidroeléctricas y de biomasa.

Con la nueva Ley de Energías Renovables (Ley N° 27.191) se tiene como objetivo ampliar ese porcentaje año a año, ya que Argentina es idónea para abastecerse de energía renovable, especialmente si continuamos aprovechando las bondades de nuestros vientos.

Existe una larga tradición en el uso de energía eólica. Los molinos tejanos fueron los primeros en entrar al país a fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Estos cumplían la función de bombear agua que extraían del subsuelo y proporcionaban aguadas para el ganado. Hacia fines del siglo XIX ya había más de 600.000 molinos en operación; hoy siguen funcionando unos 200.000, imprescindibles para disponer de agua en zonas a las que no llega la red eléctrica.

energia4

El 70% del territorio argentino registra regularmente vientos de características adecuadas para la generación de energía eólica. El viento patagónico es realmente extraordinario, pero sopla muy lejos de las áreas de demanda masiva de energía eléctrica, por lo que debería aprovecharse localmente para evitar las pérdidas que se producen al llevar electricidad a cientos de kilómetros de distancia.

Los vientos de la costa atlántica

En la costa atlántica bonaerense hay vientos similares a los de las costas del Báltico o del Mar del Norte. Cosechar su energía y utilizarla en los grandes centros de consumo significaría transportarla a distancias mucho menores que traerla desde la Patagonia. Lo mismo sucede con determinados emplazamientos de las zonas andinas y centrales.

Al respecto, recientemente llegaron a Bahía Blanca los aerogeneradores destinados a parques eólicos. Se trata de las primeras 93 aspas y equipos pertenecientes al parque eólico “Corti” de la empresa Pampa Energía, ubicado a 21 km de Bahía Blanca, y del parque “La Castellana”, a cargo de Central Puerto y ubicado a 25 km de la ruta nacional N° 2, en el distrito de Villarino.

energia5

El potencial eólico del país es inmenso. En teoría, sería capaz de abastecer toda la demanda interna y parte de la de países vecinos. En la práctica, la cuestión no es tan sencilla: el viento no sopla de forma constante y un servicio público de energía eléctrica debe estar a disposición de los usuarios en todo momento.

Con los precios actuales de los combustibles fósiles, las tarifas subsidiadas cobradas a los consumidores en la Argentina y el estado actual de la técnica, la energía eoloeléctrica sólo puede ser considerada un complemento de la generada por métodos convencionales. El avance tecnológico, sin embargo, podría eliminar algunas de las limitaciones, al igual que cambios en la estructura tarifaria.

Otros proyectos futuros

Si bien mucho menos popular que la eólica, existe energía producida por biomasa en Argentina. También hay cierto desarrollo de parques fotovoltaicos, para generar energía solar.

Por su parte, el programa RenovAr 1.0, en mayo 2016, adjudicó 17 proyectos para la generación de energías renovables, posibilitando que estas fuentes alcancen una participación del 4,8% en la matriz energética para 2018.

Una segunda ronda (programa RenovAr 1.5) comenzó a fines del año pasado. Como resultado, se dio a conocer la intención de crear el Parque Eólico Energética 1, presentado por la firma Eipor Sociedad Anónima y que, de resultar adjudicado, tal como se prevé, se levantará en un predio ubicado entre las localidades de García del Río (Bahía Blanca) y Tres Picos (Tornquist), con una potencia de 79,8 megavatios.

Por fuera del Renovar 2, la empresa Pampa Energía ya tendría luz verde para la iniciación del parque eólico Corti 2, a unos 20 kilómetros de la ciudad, que será una ampliación del que actualmente se construye a la vera de la ruta provincial 51.

Así, al menos dos nuevos parques eólicos se construirán en el distrito de Bahía Blanca durante el año próximo.

energia6

A nivel regional, el proyecto “La banderita” (energía eólica) sumará 300 Mw de origen renovable al Sistema Interconectado Nacional. Más ambiciosa es la propuesta en la localidad de Punta Alta: se construirá y pondrá en marcha un parque eólico de 250 Mw de potencia que permitirá abastecer de energía a alrededor de 300.000 hogares.

Una reflexión final

El potencial que tiene nuestro país para el desarrollo de energías renovables no tiene techo, dada la calidad de los vientos y la irradiación solar, lo cual brinda una ventaja diferencial importante. Afortunadamente, el país está comenzando a tomar consciencia de su importancia y realizando acciones a tal efecto.

energia7

Los recursos eólicos y solares combinados otorgan un potencial de desarrollo para el futuro inmediato, principalmente limitado por la capacidad actual de las redes de transmisión, la cual deberá expandirse para hacer frente a la mayor demanda de energía. Del lado de la oferta de proyectos, existe un renovado apetito inversor del sector privado.

Parece ser que, por fin, las energías renovables en Argentina comienzan a ser tenidas en cuenta.

Luciano Sívori

Luciano Sívori

Ingeniero y escritor. Amante de los viajes, la literatura y el cine. Había uno mejor, pero era carísimo.

También te puede interesar...

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.